Auriculares: Buscando la inexistente neutralidad

Nota del Editor: En la actualidad, la escena de la producción musical está claramente encaminada hacia el Home Studio.
Infinidad de músicos, productores y técnicos utilizan cada vez más como “referencia” a sus auriculares.
Por eso, desde el Instituto de Sonido Orion ponemos todo nuestro esfuerzo en la información y capacitación, por sobre todo, de las nuevas generaciones de ingenieros de sonido.
Sabemos que el tema “auriculares” es muchas veces pasado por alto, o simplemente no se es consciente de la influencia del auricular en el resultado final que tienen las decisiones que tomamos a lo largo de nuestra cadena de audio.
Aquí es donde Gustavo Gonzáles nos da respuestas claras, con una base sólida.
El presente artículo pretende mostrar y argumentar cómo se resolvió la obtención de la “curva objetivo” utilizada en Auriculares Argentina. Dicha curva representa el objetivo tonal al que un producto debe ajustarse sosteniendo la menor desviación posible.
En nuestro caso, buscamos una curva de escucha crítica y libre de coloración, en otras palabras…que busque la neutralidad (si es que tal cosa existe).
Los principales sistemas de medición actuales (hardware) son producidos por 3 grandes compañías; GRAS, Bruel & Kjaer y Head Acoustics. No vamos a entrar aquí en modelos ni normativas…sería tedioso para el lector y excede el propósito del artículo.
Sin embargo, es necesario dejar claro que cuando alguien adquiere un sistema de medición de dichas marcas (orejas, cabezas o torsos), nunca viene predeterminado por el fabricante la respuesta objetivo de dicho sistema, dado que el propósito real, es el de emular la impedancia acústica de nuestro sistema físico-perceptivo para que el usuario (particular, laboratorio, diseñador, etc.) pueda hacer pruebas y simulaciones varias. La falta de curva objetivo, se basa en que dichos sistemas actúan como un “termómetro”, mientras que el usuario es el que determina cuál es la “temperatura” que busca. Nuestra “temperatura” sería la respuesta tonal objetivo.
Como ejemplo, dejamos algunas imágenes ilustrativas del hardware de principal referencia actual:

Bruel & Kjaer 5128 type B
Un concepto fundamental…
La tonalidad es el aspecto individual más relevante para juzgar la “calidad sonora” de un producto. Sin embargo, no debe ser tomada bajo ningún punto de vista como parámetro definitivo. Recordemos que cualquier producto debe ser juzgado multifactorialmente, incluso en términos del audio que posee; tonalidad, timbre, ambiencia, distorsión armónica, respuesta impulsional, coincidencia entre canales, etc…o desde el punto de vista del hardware; tipo de driver, impedancia, sensibilidad, fuerza de sujeción, calidad de materiales o comodidad de uso. También importa su valoración comercial; marca, costo, packaging y accesorios. Estos aspectos (entre otros), conforman parte de la experiencia de usuario sobre un producto. Pero si queremos hacer una reducción absoluta y tomar el punto más importante de un insumo de audio... el atajo más rápido quizás sea analizando su respuesta en frecuencia, la cual le da al usuario que no tiene la posibilidad de probar un producto, una muestra gráfica estimada sobre lo que escucharía.
Construyendo la curva objetivo…desde la teoría
El punto de partida era comenzar por la Curva Harman, desarrollada por el Dr. Sean Olive y su equipo, la cual se presentó por primera vez en Octubre de 2012 durante la 133ª Convención de la Audio Engineering Society (AES) en San Francisco.
Aquí presentamos su actualización en 2018:

Sería pesado para el lector, explicar dicha curva desde sus comienzos y las actualizaciones posteriores que sufrió (y que aún ocurren), a partir de cientos de experiencias e investigaciones con usuarios, mediciones, laboratorios, especialistas y pruebas. Tomaremos el cómodo atajo de presentarla y simplemente continuar.
Como decíamos, la curva Harman fue inicialmente nuestra “brújula tonal”; la sometimos a pruebas de escucha con auriculares ajustados a la misma, comparaciones de productos, mediciones, etc, para averiguar si fácticamente cumplía con el objetivo que buscábamos. Finalmente concluimos que no y en el caso de Auriculares Argentina, fue necesario seguir “afinandola” hacia un objetivo de escucha crítica más asertivo y superador, al menos para nosotros.
No quiero extenderme demasiado aquí, porque fue un proceso largo de unos 2 años donde nuestra curva fue evolucionando constantemente. La curva Harman nos pareció orientada hacia una escucha de “preferencia” más que de “referencia”, es decir, una curva algo divertida y comercial pero no de escucha neutra.
Más allá de esto, en nuestro banco de mediciones y herramienta de corrección online (https://auricularesargentina.squig.link/) se encuentra habilitada para ser usada como objetivo si el usuario así lo prefiere.
Para que el lector tenga una noción más clara, se realizaron 3 grandes cambios sobre el objetivo Harman:
. Los graves fueron “aplanados” sacando el bass-shelf de +4 dbs.
. Los medios-graves también fueron aplanados subiendolos.
. En los agudos, se introdujeron los cambios tonales contenidos en la teoría del PRTF (pinna related transfer function) a campo difuso.

En el gráfico comparativo, vemos en línea puntada el objetivo Harman v.2018 y en azul el objetivo de AA Neutral Diffuse.
La curva resultante definitiva es la siguiente:

A partir de esto, decidimos llamar a nuestra curva objetivo “Neutral Diffuse”, y como veremos más adelante muchos auriculares de referencia se ajustan a ella de manera consistente.
Construyendo la curva objetivo…desde la práctica
Hasta la fecha, hemos revisado (según estimamos) entre 300-350 modelos de auriculares de todos los tipos y morfologías existentes:
. Over ear / On ear / In ear
. Open back / Closed back
. Dinámicos / Planar Magnéticos / Electrostáticos / Armadura balanceada / AMT
. Diferentes rangos de precios y segmentos
Para fundamentar y contrastar nuestra nueva curva, seleccionamos distintos modelos de auriculares que son ampliamente utilizados en el ámbito de la mezcla y el mastering por su estimada neutralidad. También consideramos que más allá de las mediciones, son productos que perceptivamente representan de forma cercana la neutralidad que perseguimos.
Algunos de ellos son:
. Akg K701
. Akg K702
. Akg K612pro
. Aune Ar5000
. Austrian HiX65
. AudioTechnica R70x
. Beyer Dt880pro 250 ohms
. Hifiman Sundara
. Hifiman Edition XS
. Hifiman He400se
. Neumann NDH30
. Sennheiser Hd600
. Sennheiser Hd650
. Sennheiser Hd560s
. Sennheiser Hd800s
. Shure Srh1840
Aquí los disponemos sobre nuestra curva objetivo, con el punto de cruce a 500 ciclos, como dicta la normativa IEC 60318:

Finalmente, realizamos un promedio de todas las curvas…

El resultado afirma gráficamente que los modelos utilizados orbitan nuestra curva objetivo de manera muy satisfactoria, las mínimas desviaciones son totalmente esperables y lógicas.
Luego de este recorrido, trato de dejar claro al lector de manera resumida y gráfica, que la búsqueda tuvo 3 ejes lógicos e ineludibles:
. eje teórico (investigación y curva Harman)
. eje perceptivo (audición y comprensión auditiva)
. eje laboratorio (mediciones según normativa IEC 60318)
Así mismo, el constante sometimiento de la curva a cualquier producto que podamos escuchar y medir, nos ha reafirmado que (hasta ahora) con el presente sistema de medición, nuestro objetivo tonal es firme y consistente.
Para el usuario…
Puedo ecualizar mi auricular para corregirlo basándose en la medición de otra unidad del mismo modelo?
A menudo, recibimos consultas sobre la repetibilidad tonal que pudiera existir o no entre distintas unidades de un mismo modelo.
La inquietud surge a menudo, porque se parte de mediciones representativas a partir de las cuales el usuario no sabe qué tanta certeza correctiva tiene sobre su propio producto…la línea de pensamiento sería algo como: “si parto de la medición de otra unidad…que tan parecida sera al mio? los filtros aplicados en el ecualizador realmente corrigen el problema o lo estaré empeorando? estaré afectando zonas innecesariamente?
Tratemos de dar algo de claridad al respecto…
A priori, se supone que las distintas unidades de un mismo modelo deberían compartir sus características sonoras, y esto, es efectivamente es así. Sin embargo, dicha afirmación no indica condiciones de absoluta equidad, y menos en términos de respuesta en frecuencia.
A lo largo del tiempo, nos hemos tomado el trabajo de medir distintas unidades de un modelo representativo, por precio, tiempo en mercado, calidad constructiva y usado en muchos ámbitos y distintos perfiles de usuarios.
Medimos 4 unidades distintas del Sennheiser HD600 en perfectas condiciones (casi nuevos) y solapamos las respuestas tonales:

El lector podrá sacar sus propias conclusiones al respecto…“si, son muy parecidos, pero no iguales”.
Un dato ejemplificador al respecto es que si tomamos solamente las mediciones de las unidades 1 y 3, vemos una diferencia de 1.7 dbs en 100 ciclos. Dicha diferencia es totalmente perceptible y en una situación de monitoreo puede implicar diferencias de toma de decisiones a nivel tonal, dinámico e incluso de planos.

A partir de esto, se desprende la conclusión de que cada unidad debe ser medida y corregida individualmente si el usuario quiere una ecualización asertiva.
Las correcciones tonales que parten de las mediciones puntuales de un modelo, son sólo eso, estimaciones que orbitan la mejora buscada y que poseen un margen de error no menor para ser aplicadas en otra unidad.
Esto sucede porque, entre otras cuestiones, el fabricante trata de mantener (supuestamente) la personalidad sonora de un modelo, mientras convive con pequeños cambios de metamateriales, distintas tandas de drivers, cambios de regiones de manufactura e incluso la exigente tarea de reducir al mínimo variables de error en la propia construcción, que hacen que dichas desviaciones ocurran.











