Un poco de historia: Los albores de las mesas SSL 4000 E y G
Cuando hoy pensamos en la legendaria SSL 4000 E, es difícil imaginar que su historia comenzó con un proyecto ideado, en principio, para resolver las necesidades de un pequeño estudio ubicado en algún lugar de Inglaterra (más precisamente, en un pequeño pueblo llamado Stonesfield).
El estudio en cuestión se llamaba Acorn. Era pequeño y, como solo tenía una habitación, se lo conocía como Huge One.
Esta historia comienza a fines de los 70´s, cuando la firma Solid State Logic todavía no era el gigante de la fabricación de consolas que algún día llegaría a ser. La compañía estaba desarrollando sus primeros sistemas y buscando una manera de integrar, dentro de una misma plataforma, funciones que hasta entonces se encontraban separadas.
Ese proceso daría lugar a una de las familias de consolas más influyentes de la historia del audio profesional, así como la de muchos estudios de grabación de los 80´s.
En 1978, SSL desarrolló su primera consola de estudio con computadora a bordo, la Serie A.
El objetivo inicial era bastante concreto: construir un sistema para el propio estudio de la compañía.
Aparentemente, la primera consola no terminó de convencer a sus diseñadores, pero en lugar de abandonar el proyecto, los ingenieros de SSL decidieron continuar con el desarrollo.
El resultado fue la Serie B.
Con este nuevo diseño comienza a aparecer uno de los rasgos que terminarían definiendo a SSL: la búsqueda de soluciones que no se limitaran a mejorar el sonido, sino que también modificaran la forma de trabajar del ingeniero.
La Serie B incorporaba automatización basada en VCA, secciones de dinámica en cada canal, y otras funciones que para aquel entonces eran muy poco habituales.
En 1978, alguien dentro de la compañía tuvo la idea de presentar el nuevo sistema en la feria AES de París.
Esta decisión cambiaría definitivamente el futuro de SSL.
Después de la exposición comenzaron a llegar pedidos de estudios de diferentes partes del mundo. La empresa, que inicialmente había intentado construir una consola para su propio estudio, se convirtió de buenas a primeras, en un fabricante de consolas de alcance internacional. Y por cierto, en poco tiempo pasó a ser "EL" fabricante. Pero como todo proyecto que nace simplemente de una gran idea, al inicio solamente se fabricaron nueve consolas de la Serie B.
Para los ingenieros de los estudios que comenzaron a trabajar con estas mesas, el sistema tenía además una característica particular: había que comprender su filosofía de funcionamiento para poder aprovechar realmente sus posibilidades. Y es que sin duda se trataba de una innovación absoluta para la época.
Los primeros usuarios comenzaron a transmitir sus experiencias y sugerencias a SSL. Esa interacción tendría una enorme importancia en el desarrollo de las siguientes generaciones.
Dos años después, en 1980, SSL presentó la SL 4000 E Series Master Studio System.
El nombre ya anticipaba algo importante. Todo parecía indicar que no se trataba simplemente de una nueva consola. Y así fue!
La Serie E fue concebida como un "sistema de estudio".
La diferencia puede parecer sutil, pero es fundamental para entender por qué esta familia terminó teniendo tanta influencia en el mundo entero.
Una consola tradicional podía pensarse principalmente como el lugar donde se mezclaban las señales. Sin embargo, SSL estaba proponiendo algo mucho más ambicioso: una plataforma central desde la cual controlar el procesamiento, el ruteo, la monitorización, las máquinas, la automatización y, posteriormente, incluso el almacenamiento de las configuraciones (y si vos trabajaste con equipamiento analógico, y pasaste horas y horas de tu vida sumergido en las planillas de recall, entenderás que esto último lo cambió todo!)..
La Serie E solucionaba además muchas de las limitaciones operativas de la Serie B.
Uno de los cambios más importantes se encontraba en el sistema de ruteo. Los faders pequeños podían utilizarse como entradas adicionales para los buses principales de mezcla y, mediante la matriz de ruteo, también como envíos auxiliares.
El resultado era significativo, ya que prácticamente se duplicaba la cantidad de entradas que podían llegar a las salidas principales y, al mismo tiempo, se resolvía la limitada disponibilidad de envíos auxiliares que presentaban los sistemas anteriores.
También se modificó el recorrido de la señal a través del procesamiento, aumentando notablemente la flexibilidad de la consola (siempre explico a mis alumnos del curso de mezcla que un aspecto inmensamente valorado en una consola es su versatilidad y flexibilidad).
En consecuencia, esta manera de pensar el ruteo sería una de las características que distinguirían a la arquitectura SSL durante muchos años.
Y así fue que un día llegó lo que aún sin saberlo, todos los ingenieros de los diferentes estudios siempre estuvieron esperando...
En 1981 SSL incorporó una innovación fundamental: "Total Recall".
Detengámonos aquí un segundo... Hoy estamos acostumbrados al abrir una sesión en el DAW recuperamos instantáneamente todos los parámetros de la sesión. Pero en aquella época, naturalmente, el concepto era muy diferente, simplemente porque una consola analógica estaba llena de controles físicos.
Si un ingeniero modificaba decenas o cientos de parámetros durante una sesión, volver exactamente a ese estado podía ser una tarea extremadamente laboriosa, tediosa, y costosa, ya que levantar un recall completo podía llevar mucho tiempo en el estudio, representando horas y horas de presupuesto asignado simplemente a recuperar las posiciones de las escenas.
Total Recall cambió en un segundo ese escenario.
Por primera vez, los ingenieros podían almacenar y recuperar los ajustes de los módulos de la consola, desde las configuraciones utilizadas al comienzo de una sesión de grabación hasta las correspondientes a la mezcla final.
Esto permitía pensar la consola de una manera diferente.
Ya no era solamente una superficie física cuyos controles debían permanecer en una determinada posición. Era también un sistema capaz de recordar diferentes instancias de trabajo.
La Serie E había sido concebida como un sistema integrado.
La consola podía centralizar el procesamiento de señales, el control de las máquinas, la automatización de los faders y cada control disponible.
Esta integración anticipaba una tendencia que se volvería cada vez más importante en los estudios profesionales: la consola dejaba de ser simplemente el lugar donde se mezclaban señales para convertirse en el centro operativo de toda la producción.
Después de más de 500 instalaciones, SSL volvió a revisar profundamente su sistema.
El resultado fue presentado en la feria AES de Nueva York de 1987: Se llamó SL 4000 G Series.
La Serie G mantenía la filosofía general de funcionamiento de la Serie E, pero incorporaba numerosas mejoras.
Gran parte de los circuitos de audio fueron rediseñados buscando mejorar el rendimiento sonoro.
Se trabajó meticulosamente sobre aspectos centrales, como la diafonía, la distorsión y el ruido.
También se modificó la ruta de grabación, incorporando nuevos ecualizadores, preamplificadores de micrófono y línea, y nuevas funciones de monitorización.
Existían además varias diferencias funcionales entre ambas generaciones.
Pero, en términos generales, un ingeniero familiarizado con la Serie E podía comprender rápidamente la lógica de funcionamiento de una Serie G.
Esto también explica algo importante sobre la evolución de SSL: no se trataba de reemplazar completamente un concepto por otro, sino de refinar progresivamente un sistema que ya había demostrado ser exitoso.
La evolución hacia la Serie G estuvo relacionada también con un cambio en la forma de trabajar de los estudios.
Cada vez más ingenieros utilizaban la consola para proyectos completos.
La necesidad ya no era solamente disponer de buenos preamplificadores, ecualizadores, compresores y buses.
Era necesario poder administrar una enorme cantidad de información y mantener bajo control las distintas etapas de una producción.
El sistema informático de la Serie G y Total Recall permitían almacenar las configuraciones de la consola en cartuchos de datos de 20 MB.
Desde la configuración inicial de una sesión hasta la mezcla final, diferentes estados de la consola podían ser almacenados y recuperados.
Por supuesto, esto también podía aplicarse a las mezclas de monitores.
Una mezcla utilizada durante una etapa de grabación podía guardarse, modificarse posteriormente y, si era necesario, recuperar determinados elementos durante la mezcla final.
Para nosotros, acostumbrados a guardar infinitas versiones de una sesión con un simple click, puede resultar difícil dimensionar lo innovadora que era esta posibilidad en una consola analógica. Por eso es tan importante ubicarnos en el tiempo en que todo esto ocurría.
El desarrollo informático estuvo acompañado por una revisión de las rutas de audio.
SSL analizó nuevamente el recorrido de las señales dentro de la consola para conseguir una mayor flexibilidad y responder a las exigencias cada vez mayores de los ingenieros.
La superficie podía dividirse funcionalmente durante la grabación.
Una sección completa de monitorización podía quedar ubicada a la izquierda de la sección central, mientras que los canales correspondientes a las fuentes se encontraban a la derecha.
La consola empezaba a organizarse de acuerdo con las necesidades del flujo de trabajo del estudio.
Esto es importante porque ayuda a entender la verdadera innovación detrás de la 4000 E y sus sucesoras. En otras palabras, SSL no estaba desarrollando solamente una consola con más funciones. Estaba diseñando una forma de trabajar en el estudio.
La evolución de las 4000 también puede seguirse a través de sus ecualizadores.
SSL utilizó diferentes colores en las tapas de los potenciómetros de baja frecuencia —los controles LF— para identificar las distintas versiones.
Marrón: el original
El ecualizador de potes marrones fue el diseño original de SSL y estuvo instalado en las consolas fabricadas antes del verano de 1985.
Durante los primeros años recibió algunas modificaciones menores, por lo que pueden encontrarse diferencias entre unidades antiguas. Sin embargo, en esencia se trataba de una misma versión.
Naranja: el EQP de SSL
El EQP, identificado por los potes naranjas, fue una variante del ecualizador marrón.
Su particularidad estaba en que sus controles buscaban reproducir curvas asociadas tradicionalmente con los ecualizadores a válvulas.
Fue una versión poco frecuente, ya que se fabricaron relativamente pocas unidades.
Negro: la evolución de la Serie E
Posteriormente apareció una nueva versión del ecualizador estándar de la Serie E, identificada también mediante potes negros.
Su desarrollo estuvo influenciado por las conversaciones y trabajo en conjunto con numerosos ingenieros, y tuvo una gran aceptación inmediatamente.
El diseño continuó utilizándose incluso en los sistemas SL 6000 Serie E, especialmente por sus prestaciones en aplicaciones de postproducción.
Negro: Serie G
El ecualizador desarrollado para la Serie G también utilizaba potenciómetros negros.
La manera más sencilla de diferenciarlo era observar los botones x3 y ÷3, incorporados para ampliar o reducir el rango de frecuencias de trabajo.
Este nuevo ecualizador fue diseñado pensando específicamente en las necesidades de grabación y mezcla y presentó modificaciones tanto en su comportamiento sonoro como en sus posibilidades de control.
Además, podía instalarse en determinadas consolas Serie E mediante kits de adaptación.
A modo meramente anecdótico, vamos a mencionar que algunos de los primeros kits utilizaban tapas amarillas para los potenciómetros LF.
Mirando la historia en perspectiva, resulta evidente que la importancia de la
SSL 4000 E no estuvo únicamente en sus circuitos de audio.
Su verdadero impacto estuvo en la integración de funciones.
Procesamiento, ruteo, monitorización, automatización, control de máquinas y memoria de configuraciones comenzaron a formar parte de un mismo sistema.
La Serie A había nacido como un proyecto para el pequeño estudio de la propia compañía.
La Serie B llevó esas ideas al mercado profesional.
La Serie E convirtió a estas mesas en un sistema de producción completo.
Y la Serie G continuó perfeccionando esa arquitectura.
En ese recorrido hay una idea que se repite constantemente: escuchar a los ingenieros y convertir sus necesidades reales de trabajo en herramientas concretas.
Quizás esa sea una de las razones por las que la SSL 4000 terminó trascendiendo su condición de consola para convertirse en una referencia histórica.
Su legado no se limita a cómo suenan sus ecualizadores, sus compresores o sus preamplificadores.
SSL llegó a entender el estudio como un todo, integrando en una consola un centro de control, como herramienta de producción y como parte fundamental del proceso creativo.
Y ese concepto, desarrollado originalmente hace más de cuarenta años, sigue estando presente en buena parte de la tecnología de mezcla que utilizamos actualmente.











